Instalando Linux Mint

Con motivo de mi nueva adquisición de un equipo para desarrollar necesitaba instalar un sistema operativo nuevo y finalmente elegí Linux Mint.

Desde hace mucho que he estado utilizando Ubuntu 10 y no queriendo actualizar al nuevo interfaz Unity por no terminar de convencerme.

Probando Ubuntu 12.04.01
Como digo, utilizaba Ubuntu 10 porque no me convencía Unity y no quise actualizar. Sin embargo, decidí darle una oportunidad y probar Ubuntu 12.04.1 LTS. La sensación con esta nueva interfaz montada por los de Canonical es de que mi equipo cada vez más se tiende a parecer a un móvil o dispositivo móvil donde todo el control del sistema es como “automágico”; y eso no me gusta.

Lo que menos me gustó fue el complicado acceso a las aplicaciones (no hay menú de inicio) y el poco control de qué se está ejecutando (no hay barra de aplicaciones activas).

Sé que todo eso puede cambiarse y configurarse a gusto, pero hay dos motivos por los que no quiero hacerlo; primero porque no me interesa que se instalen cosas que luego no voy a utilizar y, segundo, no quiero perder tiempo haciendo eso una y otra vez sin saber exactamente cuál será el resultado final.

Probando Mint 13 “MAYA”
Decidí probar esta versión y veo que se conserva la barra de aplicaciones activas tal y como me gusta. También el acceso a los programas instalados es más sencillo, con un menú de inicio.

La forma de organizar los programas favoritos me parece una idea estupenda y de inicio permite tener un pequeño set de accesos directos a las aplicaciones más usadas, todo de forma muy cómoda. Y por lo demás tenemos un sistema estable, basado en Debian y Ubuntu, de aspecto muy cuidado.

Por poner alguna pega está el que la versión de Firefox que trae instalada no viene con la barra de búsqueda configurada para usar Google, que es la que prefiero.

En definitiva, con el poco tiempo que llevo probando, este será mi próximo entorno de desarrollo.

Otras opciones
No quería probar ninguna disto que no fuera basada en Debian así que otra opción podría haber sido Kubuntu (Ubuntu con KDE). Sin embargo, descarté Kubuntu simplemente porque quería un entorno con GNOME.

Debian hubiera sido otra opción, pero su complejidad para disponer de un escritorio configurado completamente al nivel de Ubuntu o Mint lo descartan, aunque sigo siendo fan de esta distro para servidores y por eso mi interés en instalar una distro basada en Debian.

Y ahora, a usar Mint.